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30 jóvenes estudiarán en Utopía gracias a Ecopetrol

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Con gran esperanza e ilusión 15 de 30 jóvenes campesinos provenientes de municipios donde persiste la violencia y el abandono estatal iniciaron ya su ciclo de capacitación en ingeniería agronómica en el programa Utopía de la Universidad de La Salle en Yopal, Casanare. Ecopetrol financia su formación y sostenimiento.

En una emotiva presentación convocada por Ecopetrol con los estudiantes, docentes y algunos directivos de la Universidad se pudo profundizar en el modelo educativo que se desarrolla en nuestro municipio desde 2010 y en el que actualmente se cuenta con 212 estudiantes de 135 municipios de 22 departamentos del país, hay 177 egresados y 45 más que se graduarán en agosto.

En qué consiste el programa

La directora de Filantropía de La Salle, Camila Herrera, explicó que la Universidad de la Salle mediante el programa Utopía se propuso llevar a jóvenes campesinos víctimas de la violencia y la pobreza en todo el país, para convertirlos en ingenieros agrónomos con la mejor metodología posible de “aprender haciendo y enseñar demostrando”; convertirlos en líderes sociales y productivos en su lugar de origen y regresarlos en el cuarto año del programa para hacer un proyecto productivo que impacte positivamente a su familia y su comunidad. Para esto se les aporta 10 millones de pesos de capital semilla y acompañamiento. (Ver vídeo).

Es un proyecto sui generis por ser el único campus universitario rural en Colombia donde no se abren inscripciones sino que los jóvenes se van a buscar a los municipios más pobres y azotados por la violencia; todos los estudiantes son becados y estudian 12 cuatrimestres “porque la tierra no da espera”. Durante ese tiempo viven en las instalaciones de Utopía.

Cada año el rector elige municipios que se van a privilegiar según los intereses de los benefactores, del gobierno y la propia experiencia de La Salle; se busca actores locales para socializar la convocatoria, usualmente rectores y sacerdotes, para ubicar a los jóvenes y luego la universidad envía un equipo interdisciplinario para entrevistar a los convocados y evaluar a los 800 candidatos inscritos de los cuales se seleccionan 64 beneficiarios.

 

Los beneficiarios de Ecopetrol

El apoyo ofrecido por Ecopetrol se brindará a dos grupos de estudiantes, cada uno de quince personas. El primero inicia este mes con tres alumnos de Norte de Santander, tres de Huila, tres de Putumayo, cinco de Arauca y uno de Casanare.

A través de este convenio se otorgarán becas para cursar estudios de ingeniería agronómica, durante los 12 cuatrimestres del programa.  Además, se les brindará apoyo logístico, técnico y económico a los beneficiarios en el desarrollo de proyectos productivos, como proyecto de grado implementado en su lugar de origen, que impacten positivamente a su familia y comunidad.

El programa Utopía, es el único en el país donde los estudiantes asisten a un campus universitario rural, viven en sus instalaciones y regresan en el último año a su zona de origen para implementar proyectos productivos.

“Estamos convencidos en la importancia de apoyar la creación de proyectos sostenibles en el agro y para ello facilitamos las condiciones para que colombianos que viven en las áreas rurales se formen técnicamente. Estamos seguros que el impacto será muy positivo para estas comunidades”, indicó Francisco José Noguera, Gerente de Prosperidad Social de Ecopetrol.

 

Utopía es un laboratorio de paz y de innovación social

El programa Utopía da la oportunidad a los jóvenes que han sufrido la violencia y la pobreza, en los territorios más alejados y deprimidos económicamente, de prepararse como ingenieros agrónomos con la mejor formación posible. Se les ayuda para encontrar la fe y la esperanza de una mejor vida y se les enseña a ser líderes para que transformen social y políticamente el país; y finalmente contribuye a la empresarización productiva del campo a través de la realización de proyectos productivos.

Para los directivos de la Universidad de La Salle, Utopía es un laboratorio de paz y de innovación social. Es una Colombia chiquita porque recoge a muchos colombianos de distintas regiones que buscan ser líderes. Igualmente se convierte en un modelo educativo para la paz y el posconflicto.

Utopía es el único campus universitario rural en el país. Está ubicado en la finca Matadepantano que cuenta con mil hectáreas de las cuales se ocupan 60 en instalaciones físicas, salones, biblioteca, laboratorios químicos y de suelos, planta agroindustrial, alojamientos y restaurante, entre otros espacios. Se han invertido 42 mil millones de pesos y se tiene proyectado para 400 estudiantes.

 

Historias de vida

Varios de los 15 jóvenes, 8 mujeres y 7 hombres, narraron cómo se enteraron del programa, cómo fue la selección, su vida en el campo y su actual vida en Utopía. Varios de estos testimonios son realmente desgarradores porque sus protagonistas y sus familias han vivido situaciones de extrema pobreza, carencias económicas profundas y fenómenos de violencia guerrillera, paramilitar y el abandono del Estado.

Uno de ellos narró que provenía de Convención, Norte de Santander, zona del Catatumbo, y que cuando se enteró de la convocatoria no dudó en presentarse; en diciembre cuando le llegó el correo informándole que había sido elegido lloró junto a su mamá porque era el primer hijo de 5 que tenía la posibilidad de ingresar a la universidad. Lo más dramático fue salir de la vereda porque en ese momento había un ilegal paro armado de las guerrillas del Eln y Epl que impedía movilización de las comunidades. Se debió esperar a una tregua para poder ir a Utopía en Yopal. Agradeció la oportunidad a Ecopetrol, a quien le expresó que lo mejor que puede hacer esta empresa es apoyar este tipo de iniciativas educativas.

 

Otro jovencito de 18 años expresó que provenía de una vereda de Tame, Arauca y que si no fuera por esta oportunidad no podría estudiar en la universidad. Contó que estaba tomando una clase de informática cuando se enteró que había sido elegido y salió corriendo a contarle a su mamá, quien junto a él lloró de la emoción. Manifestó que todo el proceso de convocatoria, selección y vida en Utopía ha sido extraordinario pero ha tenido que esforzarse mucho porque es muy exigente la educación y las rutinas. También dijo que es muy difícil para una familia rural acceder a la universidad, explicando que un hermano que quiere estudiar medicina no lo puede hacer por no contar con recursos y por tanto debe enrolarse en el ejército “porque la guerrilla es muy jodido”. También recordó que varios compañeros terminaron de “raspachines” de coca sin un futuro promisorio.

 

Y otro chico bastante emocionado dijo que el conocer la convocatoria de la beca le implicó decidir entre ver a su padre tras 7 años de no verlo por estar desplazado por la violencia, y presentarse a las pruebas de selección. Optó por esto último y no pudo ver a su progenitor.

 

 

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