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Niños violados tienen miedo porque su victimario saldrá de la cárcel

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Dos niños que fueron violados y contagiados con sífilis cuando tenían 14 y 9 años, presuntamente por un soldado profesional en Yopal, estarían en peligro luego de que un juez autorizara su salida de la cárcel por vencimiento de términos. Los hechos ocurrieron entre 2013 y 2016 pero fueron denunciados hasta 2017. Uno de los muchachos ha intentado suicidarse varias veces.

La madre de los ya jóvenes pidió en la Fiscalía General medidas de protección para sus hijos y ella, porque teme que el hombre atente contra su integridad física cumpliendo la amenaza de matarlos, que les había hecho cuando abusaba de ellos. Hasta antes de que lo capturaran, el individuo vivía a pocos pasos de la vivienda de los afectados.

Frente a esto la Fiscalía solicitó apoyo de la policía nacional y el caso será remitido a la Unidad Nacional de Protección para que evalúe la situación y ojalá disponga de un sistema de seguridad para esta familia.

El director de Fiscalías de Casanare, Jhon Fredy Encinales, explicó que el Juzgado Primero Penal Municipal había concedido la libertad del sujeto porque desde el momento de la captura en mayo de 2017 hasta la fecha no se había logrado iniciar el juicio.

Hubo muchas maniobras dilatorias de parte de la defensa argumentando problemas de salud del acusado y en al menos 7 oportunidades debió aplazarse las audiencias.

También dijo que este sujeto sigue vinculado a la investigación, debe pagar 5 salarios mínimos para poder salir de la cárcel, debe presentarse cada 15 días ante las autoridades respectivas, tener buen comportamiento, vivir retirado de las víctimas, tiene prohibida la salida del país y debe estar en su residencia entre 6 pm a 6 am.

Sobre la sensación de impunidad que rodea el caso dijo que el hombre no fue dejado en libertad porque fuera inocente sino porque la ley establece unos tiempos máximos de prisión preventiva mientras se realiza el juicio de un sindicado y aquí estos ya se habían excedido.

Igualmente expresó que los casos de violencia sexual se toman mucho tiempo y la carga de los jueces del circuito, penales y especializado desbordan sus capacidades institucionales. Incluso en lo corrido de este año ya se registran 171 imputaciones de cargos y solo se dispone de 60 días para llegar a la etapa de imputación de cargos.

Cómo se evidenció la violación

En un testimonio dado por la mamita de los niños, en junio de 2017 ella narró cómo se enteró de la violación hecha por un hombre que ella había conocido en su infancia y se había convertido en soldado.

Este fue su relato en ese momento:

La señora Claudia* expresó en medio del dolor, angustia y tristeza que un día del mes de abril cuando ella lavaba ropa, accidentalmente, escuchó como su hijo mayor de 16 años le preguntaba al menor de 10 años que “si a él también lo había jodido el Nelson”. Ahí sintió una sensación de frío que recorrió todo su cuerpo. Como pudo se sobrepuso y siguió escuchando la conversación, en la que el chico mayor dijo que a él lo había comenzado a abusar desde los 13 años y al pequeño lo accedió dos veces el año anterior.

Al confrontarlos y preguntarles por qué no le habían informado de lo que estaba sucediendo, ellos dijeron que el militar los había amenazado con matarla a ella y ahí sí quedarían huérfanos de padre y madre, dado que 11 años atrás había fallecido su padre.

Claudia* dijo que jamás pensó que el hombre con el cual había compartido años de infancia en una vereda y que luego se había reencontrado en Yopal y al que consideraba su hermano y amigo del alma, le hubiera podido hacer algo tan monstruoso a sus hijos y a ella.

Ella tan pronto conoció lo sucedido informó a la policía nacional y miembros de la Sijin hicieron seguimiento y posteriormente la Fiscalía procedió a solicitar la orden de captura a un juez, quien la concedió y finalmente el hombre fue capturado y el juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en cárcel.

El drama aumenta para ella porque su hijo mayor ha intentado suicidarse en dos ocasiones y teme por su vida mientras que su pequeño de 10 años está con atención sicológica. En su EPS del régimen contributivo autorizaron que él chico de 16 años sea atendido en una clínica de reposo en Bogotá, pero no ha logrado la cita y tampoco cuenta con recursos para desplazamientos, comida y hospedaje en esa ciudad.

Claudia, con apenas 35 años, para “ganarse la vida” realiza labores domésticas, lavado de ropas ajenas y lo que se conoce como oficios varios.

Hoy clama porque este hombre, Rude Nelson Ríos Cataño, quien presuntamente fue el que le hizo tanto daño a su familia, pague sus crímenes cometidos y su familia pueda recobrar algo de paz.

Por otra parte, le han recomendado conseguir un abogado que la asista durante el proceso contra el presunto abusador y por supuesto tampoco cuenta con recursos para ello.

 

 

 

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