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“Los médicos no somos asesinos ni legalizamos pacientes Covid-19”, afirma médica de Yopal, enferma del virus

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El día que más ha llorado la médica yopaleña Diana Rincón Díaz no fue cuando supo que se contagió de la Covid-19 ni por sus sofocantes y debilitantes síntomas, en los 13 días que lleva enferma, sino porque en las redes sociales culpaban a los médicos por matar pacientes para hacerlos pasar por infectados de Covid-19, lo cual ella rechazó rotundamente.

Tan mal se sintió esta doctora de 38 años, que decidió hacer una reflexión en su perfil de Facebook en la que terminó informando que actualmente era uno de los casos positivos para Covid-19 en Yopal, Casanare. Explicó que trabaja en las Unidades de Cuidados Intensivos de dos centros hospitalarios de esta ciudad y se infectó en una de ellas, aunque no sabe con precisión cómo fue.

En entrevista con www.marthacifuentes.com y el Noticiero Cómo Va Casanare de la emisora Caracol Tropicana, dijo que tener la Covid-19, para los que tienen síntomas, implica mucho malestar del cuerpo, debilidad, sofoco, ahogamiento y pérdida del olfato.

“Algunos días siento que el virus es más fuerte que yo, me falta el aire y no tengo fuerzas ni para levantar el pocillo en el que mi esposo me sirve la aromática, pero saco fuerzas para seguir la lucha”, expresó Diana.

Tan pronto se conoció el esparcimiento por el mundo del nuevo coronavirus, Diana supo que no tenía más opción que irse de frente cuando correspondiera, durante su atención a los pacientes en las instituciones donde labora. “Así es esta profesión, lo que amo y me apasiona, nosotros los médicos tenemos ese romanticismo de salvar vida por encima de la nuestra”, expresó.

El día que lloró y lloró

Diana recuerda que, estando en su casa, en aislamiento obligatorio por su contagio, estaba mirando las redes sociales, cuando se encontró numerosos comentarios de personas que culpaban al personal de salud de matar pacientes y legalizar la Covid-19 en enfermos de otras patologías.

Esto la hizo sentir triste, devastada y lloró mucho. Afirma que es enorme el sacrificio que deben hacer los médicos y el personal de salud para atender esta pandemia y ni ella ni sus compañeros harían cosas como esas. Nunca se prestarían para legalizar la Covid-19 en sus pacientes. Recalca “No estudiamos para ser asesinos ni hampones”.

Aunque es una persona normalmente serena y tranquila, estas acusaciones la descompensaron más que el coronavirus y con mucho sentimiento escribió en su face: “Desde el día que me confirmaron la infección por el virus hoy es el primer día que lloro y no es por miedo al virus, lloro de impotencia y rabia de ver este tipo de comentarios donde aseguran que nosotros los médicos matamos los pacientes a propósito y con diagnóstico de COVID para legalizar la platica”.

Agregó que “Pido respeto por todo el personal de salud que lo he visto llorar de miedo al COVID, pero que se secan las lágrimas y siguen adelante porque es nuestro deber. Pero ya nos acostumbramos a que nos calumnien y nos ataquen; yo quiero saber de dónde salió esa información que nos pagan por paciente COVID, porque todo el mundo lo dan como una verdad absoluta pero nadie investiga algo tan grave.”

El día de un médico de pacientes Covid-19

Diana describió que un día normal como médica de una UCI, inicia muy temprano para poder llegar a las 7 de la mañana a una de las instituciones donde labora. Llega se cambia y se pone su uniforme, se protege con los elementos de protección personal, gorro, tapabocas, batas y polainas. Ingresa a la UCI y permanece allí hasta la 1 de la tarde, de donde sale para ir a la otra entidad donde labora hasta las 7 de la noche. En el transcurso del día evita ir al baño, porque cada vez que sale de la UCI, debe desinfectarse, cambiarse y volver.

En el transcurso del día debe estar vigilante de los pacientes, revisar sus signos vitales y uno de los momentos más complejos es cuando hay que intubar porque este procedimiento es sumamente riesgoso por la alta posibilidad de contagiarse. A pesar de ello, afirma que “estudiamos y nos preparamos para este tipo de cosas y lo hacemos con amor pero nos da miedo. Es lo que debemos hacer para salvar vidas”.

Al salir para su casa de habitación, se desinfecta, se cambia y al llegar vuelve a cambiarse, se baña y ahí si saluda a su esposo, con quien vive. Recalca que no tiene vida social y va de la casa al trabajo y de este a la casa.

En realidad no se explica en qué momento pudo haberse contagiado porque en todos lados hay peligro de hacerlo, en un taxi, en un consultorio, en la cafetería del hospital donde almuerza y debe quitarse el tapabocas para consumir sus alimentos, o en cualquier otro lugar.

Pacientes en UCI aislados del mundo

Consultada sobre qué era lo más doloroso de los pacientes en una UCI, expresa que tan pronto se confirma un caso positivo del nuevo coronavirus y que el paciente debe ser internado en una Unidad de Cuidados Intensivos, este debe despedirse de sus familiares sin tener la posibilidad de volverlos a ver mientras este allí. Solo hay dos posibilidades de salir, una recuperado y la otra, muerto.

“Estar en una UCI es como estar aislado del mundo”. A los enfermos, en la mayoría de los casos, no se les permite el uso del celular y solo pueden esperar acostados, horas y horas, días y días, su recuperación. El contacto con la familia solo se puede realizar a través de un vidrio donde se hacen señas para comunicarse y expresar su amor.

Desde niña supo que iba a ser médica

Diana, recuerda que desde niña siempre quiso ser médica, era su vocación y así lo logró concretar en la Universidad San Martín, luego de haber culminado sus estudios de bachillerato en el colegio Centro Social de Yopal. Tiene más de una década de experiencia profesional y nunca había vivido una situación como esta, ni siquiera como cuando hubo el contagio de la gripe AH1N1.

 

Hay que cuidar abuelos y niños y usar el tapabocas

Diana insiste en que así se esté bien protegido con los elementos de protección personal ningún profesional de la salud está exento de contraer el virus. Por ello debe extremarse cuidados en la población común y corriente.

Dice sentirse muy decepcionada y triste de ver que una gran parte de la población no guarda el aislamiento y son los que más atacan al personal de la salud. Recomienda el uso correcto del tapabocas, que cubra nariz y boca al igual que el distanciamiento social.

Igualmente pide cuidar mucho a los adultos mayores y niños, no ir de visitas, ni asados y mucho menos reuniones familiares, como ahora están proliferando. En cualquier lado está el coronavirus y depende de las personas evitar riesgos.

Aclara que “los pacientes que llegan por síntomas respiratorios a cualquier institución y tienen otros síntomas asociados se les debe descartar la Covid-19 como primera posibilidad, porque estamos en una pandemia y es posible que el paciente ingrese por un dedo cortado pero en algún momento se contagió y se puede morir porque tenía otras complicaciones”. Y enfatiza, el virus está en cualquier sitio y fácilmente se puede uno contagiar.

Las siguientes fueron las declaraciones de la médica Diana Rincón Díaz, en dos videos distintos.

 

 

En julio se han infectado 5.7 personas por día de Covid-19 en Casanare. Superó 200 casos

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