Disidencias de las Farc “modernizan” la extorsión: ahora las vacunas llegan con código QR en Casanare, Arauca y Boyacá
Un video de esta organización delincuencial donde se informa sobre esta nueva modalidad de pago extorsivo desató una ola de reacciones entre la burla y la indignación. Para muchos, la escena evidencia hasta qué punto la criminalidad en Colombia se ha adaptado a herramientas digitales mientras las autoridades parecen perder control en los territorios.

El 10 de agosto, las disidencias de las Farc en el oriente del país difundieron un video en la red social X que deja en evidencia una modalidad extorsiva tan descarada como tecnológica: a partir de ahora, los empresarios, ganaderos, arroceros, comerciantes, contratistas y microempresarios de Casanare, Arauca y Boyacá recibirán citaciones con un código QR para “verificar” que la exigencia de pago proviene directamente de la organización.
“Pago verificado” para evitar a otros delincuentes
En el mensaje, que se atribuye al “Comando Conjunto Oriente” y menciona a los frentes 10, 28 y 45, tres hombres —identificados como Richard Santos, Jean Carlos Medina y Sneider González— serían los únicos autorizados para el cobro. Según el video, la medida busca “evitar” que las víctimas paguen a otros delincuentes que, desde cárceles del país, se hacen pasar por integrantes del grupo armado.
Papelería y códigos QR para intimidar
La grabación incluso muestra la papelería que acompañaría las citaciones, con el logo de la organización y el código QR impreso. Lo que en otros contextos sería un recurso para facilitar trámites o pagos legítimos, aquí se convierte en un nuevo instrumento de intimidación y control ilegal.
Reacciones entre ironía e indignación
La reacción en redes no se hizo esperar. Los comentarios van desde la ironía —“la delincuencia ya se modernizó, ahora la vacuna es con código QR”— hasta la indignación por la normalización del crimen. “Solo falta que el código QR esté registrado en la DIAN”, escribió un usuario, mientras otro resumió la paradoja: “No se deje extorsionar de otros delincuentes, páguenos solo a nosotros”.
Un síntoma del poder territorial y la impunidad
El hecho reaviva el debate sobre el poder territorial de las disidencias y la impunidad con la que operan en varias zonas del país, anunciando públicamente sus delitos y, ahora, adoptando mecanismos digitales para mantener su rentabilidad criminal.











