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¿Quién dio la orden de matar a JJ Torres? Las pistas que siguen las autoridades

La Fiscalía confirmó que un adolescente de 17 años aceptó los cargos por su presunta participación en el homicidio del exalcalde de Yopal. La investigación apunta preliminarmente a que el crimen habría sido ordenado desde una cárcel. Información conocida por El Tiempo señala a alias “Mara”, recluido en Cómbita, como el posible determinador. A esto se suman una motocicleta vinculada a otro homicidio y un eventual seguimiento previo a Torres a través de sus rutinas y publicaciones en redes sociales.

El asesinato de Jhon Jairo Torres Torres, ocurrido el 29 de septiembre en su finca La Selvita, en el sector de La Guafilla, dejó de ser investigado únicamente como un ataque ejecutado por dos hombres.

Las autoridades intentan reconstruir ahora una posible cadena criminal que habría comenzado antes de que los atacantes llegaran hasta la propiedad del exalcalde y que podría conducir hasta quien habría ordenado su muerte.

La Fiscalía confirmó que un adolescente de 17 años fue judicializado por homicidio agravado y porte de armas de fuego. El joven aceptó los cargos y un juez ordenó su internamiento preventivo en un centro especializado. El ente acusador también señaló que, de manera preliminar, existen elementos que apuntan a que el homicidio habría sido ordenado por una persona privada de la libertad. Boletin judicializacion de meno…

Un ataque planeado para llegar hasta Torres

La reconstrucción conocida hasta ahora indica que dos hombres llegaron en motocicleta hasta la finca.

Uno de ellos habría descendido del vehículo y se habría acercado a Torres bajo el argumento de comprar carne. Una vez cerca, habría sacado un arma de fuego y disparado varias veces.

El exalcalde fue trasladado al Hospital Regional de la Orinoquía, donde murió debido a la gravedad de las heridas.

Los dos hombres intentaron escapar en la motocicleta, pero un accidente frustró la huida. El adolescente fue retenido por habitantes de la zona y entregado a la Policía, mientras el segundo implicado consiguió escapar y continúa siendo buscado. La Fiscalía confirmó que el joven habría llegado como parrillero y que las evidencias recopiladas permitieron documentar preliminarmente su participación en el ataque. Boletin judicializacion de meno…

La pista que conduce a Cómbita

La hipótesis sobre el posible autor intelectual adquiere mayor relevancia a partir de información publicada por El Tiempo, según la cual el adolescente habría entregado información que condujo a los investigadores hacia un hombre conocido como alias “Mara”, quien estaría recluido en la cárcel de Cómbita, Boyacá.

Según esa información, “Mara” habría sido quien contactó al adolescente para participar en el crimen. La identidad del supuesto determinador todavía debe ser establecida judicialmente.

La precisión es importante: la Fiscalía no menciona a “Mara” en su comunicado oficial. Lo que confirma es que existe información preliminar sobre una orden impartida desde una cárcel. La identificación de ese supuesto determinador como “Mara” procede de información periodística atribuida a fuentes de la investigación.

También se analiza un teléfono celular recuperado durante las primeras actuaciones, cuyo contenido podría aportar información sobre comunicaciones y contactos relacionados con el crimen.

“Mara” ya había sido capturado en Casanare

El alias no es nuevo para las autoridades del departamento.

El 15 de diciembre de 2025, el Ejército Nacional reportó la captura, en Paz de Ariporo, de un hombre conocido como “Mara”, señalado de extorsión agravada y de utilizar menores de edad para cometer este tipo de delitos.

Según el reporte de la operación, el hombre habría realizado reiteradamente cobros extorsivos a comerciantes de la región y fue puesto a disposición de las autoridades judiciales.

Ese antecedente resulta relevante para la investigación actual porque el alias que ahora aparece mencionado en la hipótesis sobre el asesinato ya había sido identificado en una operación contra la extorsión en Casanare.

Pero hay que mantener la distinción: ese antecedente no demuestra que el hombre capturado en 2025 haya ordenado el homicidio de Torres. La investigación actual debe establecer primero si se trata de la misma persona y, posteriormente, si existe evidencia que lo vincule con la planeación del crimen.

Una motocicleta conecta la investigación con otro homicidio

Otra de las piezas que examinan los investigadores es la motocicleta utilizada por los atacantes.

El vehículo habría sido robado el 28 de septiembre, un día antes del asesinato de Torres. Su propietario, Bernabé Jiménez, fue asesinado en Paz de Ariporo.

La Sijín trabaja en establecer si ambos hechos están relacionados: el homicidio de Jiménez, el hurto de la motocicleta y su posterior utilización para llegar hasta La Selvita.

De confirmarse esa conexión, el asesinato de Torres habría estado precedido por otro crimen cometido para obtener uno de los medios utilizados en la ejecución del ataque.

Por ahora, esa relación continúa siendo materia de investigación.

¿Torres estaba siendo seguido?

Una de las líneas que ha cobrado fuerza apunta a que los movimientos de Torres habrían comenzado a ser vigilados antes del homicidio.

De manera extraoficial se conoció que personas interesadas en atacarlo habrían estado estableciendo durante meses sus desplazamientos, horarios y rutinas.

En ese eventual seguimiento, las transmisiones que el propio exalcalde realizaba constantemente en redes sociales pudieron convertirse en una fuente de información.

Torres mostraba con frecuencia dónde se encontraba, sus actividades en la finca y algunos de sus desplazamientos. En algunas transmisiones también aparecieron comentarios que podían interpretarse como amenazas o advertencias.

Las autoridades revisan videos y publicaciones realizadas antes del crimen para establecer si ese material permitió conocer sus rutinas y escoger el momento del ataque.

La hipótesis del seguimiento, por ahora, se sostiene sobre información extraoficial y elementos que están siendo recopilados. No se ha establecido quién lo seguía ni que sus transmisiones hayan sido utilizadas efectivamente por los responsables.

Las tierras vuelven a aparecer entre las preguntas

La trayectoria de Torres también hace que los investigadores revisen sus negocios y relaciones alrededor de la tierra.

El exalcalde fue condenado por urbanización ilegal en relación con la Ciudadela La Bendición. La condena quedó en firme y fue uno de los capítulos judiciales más importantes de su trayectoria.

La Bendición fue también el proyecto que impulsó buena parte de su ascenso económico y político.

Ahora, según las informaciones conocidas sobre la investigación, las autoridades revisan negocios de tierras, venta de lotes y posibles disputas relacionadas con predios, además de sus movimientos recientes.

No obstante, hasta ahora ninguna de esas circunstancias ha sido establecida oficialmente como el móvil del asesinato.

Mientras las autoridades intentan determinar quién estuvo detrás del homicidio, Yopal ya despidió a Jhon Jairo Torres.

La noche anterior se realizó su velación en el Coliseo 20 de Julio. Este jueves, familiares, amigos y seguidores acompañaron el recorrido del féretro por las calles de la Ciudadela La Bendición y posteriormente por las principales vías de Yopal antes de las exequias.

El recorrido tuvo un significado particular porque La Bendición fue uno de los lugares más determinantes en la historia empresarial y política de Torres. Allí construyó el proyecto que impulsó buena parte de su ascenso y que, al mismo tiempo, terminó convertido en el centro de un proceso judicial por urbanización ilegal.

Ahora, las autoridades intentan reconstruir una historia mucho más compleja que la del hombre que apretó el gatillo.

La investigación ya tiene un adolescente judicializado, una hipótesis oficial sobre una posible orden impartida desde prisión y una versión periodística que señala a alias “Mara” como el supuesto determinador. También están bajo revisión la motocicleta utilizada en el ataque, el homicidio ocurrido un día antes en Paz de Ariporo, los movimientos de Torres y el posible seguimiento previo a sus rutinas.

Por ahora, “Mara” es una pista de investigación, no una responsabilidad judicialmente establecida. La pregunta central sigue abierta: ¿quién dio la orden de matar a JJ Torres y cuál fue el motivo?

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