Adiós al “compañero” José Daniel Rodríguez, dirigente del MOIR y del Partido de los Trabajadores, voz de los más humildes en Casanare
Su partida deja un vacío inmenso, pero también la huella imborrable de un hombre íntegro que entregó su vida a la justicia social y a la dignidad de los más humildes.

Con pesar se conoció el fallecimiento, hacia las 11:15 p. m. del lunes 8 de septiembre, de José Daniel Rodríguez Corredor, dirigente social, sindicalista, comerciante y amigo leal de tantas causas populares en Casanare.
Nacido en Tunja, Boyacá hace más de 8 décadas, muy joven llegó a Yopal, donde se convirtió en un referente comunitario. Durante más de diez años fue comerciante de materiales eléctricos en la carrera 21, entre calles 9 y 10, al tiempo que tejía lazos con sindicatos, movimientos cívicos y agrupaciones sociales.
Fue militante activo del MOIR (Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario) y del Comité Intergremial Unidos por Casanare, desde donde impulsó la defensa de los derechos de los trabajadores, de las regalías departamentales y del acceso a la tierra para campesinos sin oportunidades.
Luchador incansable por la igualdad
En las décadas de 1970, 80 y 90 se distinguió como defensor de los más desprotegidos, acompañando a labriegos en su sueño de recibir parcelas para trabajar. Junto al exsenador Jorge Eliécer Prieto Riveros y otros líderes, gestionó que el Estado entregara tierras a humildes campesinos. Su pensamiento siempre estuvo guiado por un ideal político de igualdad y equidad en la distribución de la riqueza.
Nunca buscó la acumulación de bienes materiales; su vida fue consagrada al servicio de quienes más lo necesitaban. Sus ideas de izquierda eran defendidas con la palabra y la razón, nunca con la violencia, y sus luchas siempre se caracterizaron por el respeto y la vehemencia cívica.
Maestro, formador político, luchador
“José Daniel Rodríguez fue nuestro maestro y formador político desde que muchos de nosotros cursábamos los primeros años del bachillerato en Sogamoso y Duitama, luego en la Universidad Nacional. Con él aprendimos la teoría y la práctica en la defensa de campesinos y obreros, en los movimientos cívicos y culturales”, afirmó Prieto Riveros.
“Paz en la tumba de este líder social; uno de los pioneros en la lucha por la tierra después de la guerra partidista de mediados del siglo XX con el eslogan «la tierra para el que la trabaja». En las décadas siguientes continuaría sus luchas gestionando vivienda y servicios básicos para los más pobres”, expresó Evaristo Romero Lombana.
Líder comunitario y gestor de vivienda
En 1989 asumió la dirección de la Cooperativa de Vivienda Popular de Yopal, Coovipal, entonces en crisis. Con disciplina y compromiso logró organizarla y entregar más de 500 lotes a familias de escasos recursos, dando origen al barrio El Triunfo, hoy uno de los sectores tradicionales de la comuna 2 de la ciudad.
Un hombre polifacético
Rodríguez no solo fue dirigente político y social. En su juventud integró una agrupación musical, donde tocaba el acordeón en fiestas populares, y también destacó como futbolista, comerciante y comunicador.
Su gran capacidad intelectual lo llevó a los medios: escribió en periódicos regionales y revistas nacionales, además de conducir programas radiales. Era reconocido como un lector incansable, siempre actualizado y dispuesto a debatir.

Cofundador de la Fundación Internacional del Trópico Americano
La universidad pública Unitrópico destacó el importante papel de José Daniel en la creación de esta universidad, inicialmente de carácter privado y que luego se transformó en pública.
Amigo leal, padre ejemplar
Quienes lo conocieron resaltan su lealtad y sinceridad. Durante 38 años conservó amistades sólidas, aun cuando las diferencias ideológicas no faltaran. “Solo tengo palabras de gratitud y me siento orgulloso de haber sido su amigo”, expresan hoy con dolor quienes compartieron su camino.
En sus últimos siete años enfrentó una enfermedad degenerativa que afectaba su capacidad de expresarse, lo que lo llevó a residir en Bogotá para recibir atención médica especializada. Allí vivió sus últimos días.
Su legado
El vacío que deja en Casanare es profundo. Su recuerdo seguirá vivo en quienes creen en la solidaridad, la justicia social y la dignidad de los trabajadores.
Desde el mediodía de este martes, familiares, amigos y compañeros podrán acompañar sus exequias en la Funeraria Gaviria (Carrera 13 No. 43A-45, Bogotá).












