¿Cumplió Perenco? Tribunal exige respuestas por daños ambientales en El Tesoro del Bubuy, Aguazul
La ANLA tendrá un mes para precisar cuáles obligaciones ambientales cumplió Perenco y cuáles siguen pendientes, más de una década después de los derrames que afectaron el caño Palo Blanco.

El Tribunal Administrativo de Casanare volvió a requerir a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales —ANLA— para que determine si Perenco Colombia Limited cumplió las medidas ordenadas por las afectaciones ambientales registradas en la vereda El Tesoro del Bubuy, en Aguazul.
La decisión, fechada el 19 de octubre de 2026, le concede a la autoridad ambiental un mes para presentar una respuesta sustentada, una vez evalúe los documentos entregados por la compañía y los resultados de la visita técnica programada para octubre.
La propia ANLA concluyó, mediante la Resolución 2471 de octubre de 2025, que no estaba acreditado el cumplimiento integral de las obligaciones impuestas a Perenco desde 2014. Por esa razón, la medida preventiva continuó vigente y no se pudo avanzar hacia la aprobación definitiva del plan complementario de recuperación ambiental.
Derrames ocurridos hace más de una década
El caso se remonta a derrames ocurridos en 2012 y 2013 en líneas que transportaban hidrocarburos desde los pozos LGL-19 y La Gloria 20 hasta la estación La Gloria. Las contingencias afectaron el caño Palo Blanco y llevaron a que la ANLA suspendiera en 2014 la conducción de fluidos por esas tuberías.
En 2018, el Tribunal Administrativo de Casanare declaró vulnerados derechos colectivos por los vertimientos de crudo y aguas industriales. Posteriormente, en mayo de 2023, el Consejo de Estado ordenó a Perenco financiar un estudio técnico integral, incorporar sus resultados a un plan de recuperación y ejecutar las obras necesarias para remediar las afectaciones y prevenir nuevos daños.
Perenco presentó el estudio en abril de 2024, pero su evaluación no permitió acreditar el cumplimiento total de las medidas ordenadas.
Lo que deberá responder la ANLA
La autoridad ambiental tendrá que precisar cuáles obligaciones fueron satisfechas y cuáles permanecen pendientes. También deberá establecer si son suficientes las intervenciones realizadas en las líneas de conducción, el monitoreo y la caracterización de los suelos.
Otro punto pendiente es el programa de repoblamiento de peces. Perenco formuló reparos sobre su viabilidad técnica y el Tribunal pidió determinar si esos argumentos tienen respaldo, teniendo en cuenta los pronunciamientos de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca —AUNAP—.
Si el programa no resulta viable, la ANLA deberá indicar qué alternativas permitirían cumplir los objetivos de recuperación ambiental.
Una recuperación que todavía no se cierra
La nueva providencia no declara un incumplimiento definitivo de Perenco. Sin embargo, confirma que, más de una década después de las primeras medidas, las autoridades todavía no pueden certificar el cumplimiento integral ni avanzar plenamente con el plan de recuperación ordenado por la justicia.
El problema no es la falta de decisiones: existen medidas administrativas y sentencias desde hace años. La pregunta que sigue sin respuesta para la comunidad de El Tesoro del Bubuy es si fueron cumplidas efectivamente y cuándo concluirá la recuperación ambiental del sector.












