Petro convoca a una alianza global por Palestina y denuncia la complicidad internacional en el genocidio de Gaza
Durante la Conferencia sobre Palestina en Bogotá, el presidente Petro pidió una alianza global del Sur contra el genocidio en Gaza, anunció medidas concretas junto a varios países y cuestionó la neutralidad internacional, exigiendo acciones urgentes frente a la ocupación israelí.

Bogotá, julio de 2025
Durante la Conferencia de Emergencia sobre Palestina realizada en Bogotá los días 15 y 16 de julio, el presidente Gustavo Petro instó a los países del Sur Global a conformar una alianza internacional que responda al genocidio en Gaza, denunciando la complicidad de las potencias militares y económicas que apoyan a Israel. En su intervención, el mandatario colombiano vinculó la causa palestina con la historia de las luchas por la libertad en América Latina, señalando que la rebelión frente a la ocupación es un derecho inalienable de los pueblos.
«Gaza es hoy el experimento de los megarricos del mundo sobre cómo aplastar una rebelión humana. No es una guerra: es un genocidio», afirmó Petro en un discurso que recorrió referencias históricas, filosóficas y personales. «Nosotros también fuimos Gaza», recordó, aludiendo a las invasiones, ocupaciones y bombardeos que ha sufrido Colombia a lo largo de su historia.
El mandatario exigió la salida de Colombia de la OTAN y propuso la creación de un «Ejército de la Luz», una coalición internacional de países que defiendan los derechos humanos y la vida, frente a los «Ejércitos de la oscuridad» que hoy operan con impunidad.
Declaración conjunta y acciones concretas
Como resultado de la conferencia, los gobiernos de Bolivia, Cuba, Indonesia, Irak, Libia, Malasia, Namibia, Nicaragua, Omán, Sudáfrica, San Vicente y las Granadinas, entre otros, firmaron una declaración conjunta bajo la coordinación del Grupo de La Haya, con respaldo de la Cancillería colombiana. El documento califica las acciones de Israel en Palestina como genocidas y establece seis compromisos concretos que los Estados firmantes adoptarán antes del 20 de septiembre de 2025:
- Prohibición total de transferencia de armas o equipos militares a Israel.
- Negación de servicios portuarios a embarcaciones que transporten armamento hacia Israel.
- Prohibición de uso de sus banderas para buques armamentistas con destino a Israel.
- Revisión de contratos públicos para evitar financiamiento indirecto de la ocupación.
- Fortalecimiento de sistemas judiciales para garantizar justicia ante crímenes internacionales.
- Apoyo al principio de jurisdicción universal para juzgar delitos cometidos en Palestina.
Adicionalmente, se exige una investigación urgente sobre la situación sanitaria en Gaza y la presentación de un plan internacional de respuesta nutricional ante la ONU.
Denuncia por manipular la ayuda humanitaria
Un día después del evento, el presidente Petro emitió un comunicado condenando el uso político y militar de la ayuda humanitaria en Gaza. Señaló que «el dolor de un pueblo ha sido convertido en instrumento de control y exterminio» y denunció el asesinato de civiles palestinos al intentar acceder a alimentos, agua y medicinas. «La neutralidad ante el crimen no es neutralidad: es consentimiento», afirmó el mandatario.
Petro hizo un llamado a la comunidad internacional a organizar una operación humanitaria global, verdaderamente neutral y bajo mandato internacional, para llevar auxilio sin manipulaciones ni intereses bélicos.
Críticas internas y nuevas medidas
El mandatario también reveló que su decisión de prohibir exportaciones de carbón a Israel fue saboteada desde dentro del Gobierno. Según denunció, funcionarios «descendientes de esclavistas» tergiversaron el decreto presidencial, permitiendo que empresas como Glencore y Drummond sigan exportando el 60% del carbón usado por Israel. Anunció que la Cancillería modificará de inmediato la norma para hacerla efectiva.
«No quiero exportar carbón ni explorar gas. Se acabará el petróleo. El país de la vida no puede ser cómplice del exterminio», dijo Petro, reafirmando su postura contra los combustibles fósiles.
«Nos tocó»: la voz de Colombia ante el mundo
El discurso de Petro culminó con un llamado a la acción: «Nos tocó. Y si es solo político, ojalá. Pero si no, nos tocó también lo militar. Tenemos que juntarnos para que nos respeten». Enfatizó que su gobierno no promueve la violencia, pero no aceptará el silencio ante el genocidio.
«Nuestra voz se respeta. Colombia no puede ser parte de una alianza militar que lanza bombas sobre niños», sentenció.
La declaración final exige a los Estados miembros de la ONU cumplir sus obligaciones legales y contribuir al fin de la ocupación. Para el Gobierno colombiano, el tiempo de la neutralidad ha terminado. Ahora, «la humanidad será juzgada por su silencio frente a Gaza».











