Tras el fracaso del contrato que él mismo adjudicó, el alcalde de Tauramena intenta nuevamente terminar el puente sobre el río Cusiana
El proyecto original fue adjudicado en 2017 durante la anterior administración del hoy alcalde Javier Álvarez. El contrato, suscrito por cerca de 14.896 millones de pesos, terminó declarado en incumplimiento tras entregar un anticipo millonario y alcanzar apenas un avance parcial de la obra.

Después de cerca de diez años marcada por retrasos, incumplimientos contractuales y denuncias de abandono, la construcción del puente sobre el río Cusiana, en la vía Tauramena – Monterralo, vuelve a ponerse en marcha.
Durante un acto de socialización realizado en la vereda Visinaca, el gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, afirmó que la obra “ya no será un elefante blanco”.
Este representa una apuesta estratégica para el desarrollo turístico y agropecuario del sur del departamento.
El proyecto contempla una estructura metálica de doble carril, con una luz de 125 metros y capacidad de carga superior a 50 toneladas.
Según el gerente del Instituto Financiero de Casanare (IFC), Óscar Javier Araque, el plazo de ejecución será de 12 meses.
La inversión total asciende a 37.302 millones de pesos, financiados con recursos del Sistema General de Regalías.
El municipio de Tauramena aporta más de 23 mil millones y la Gobernación de Casanare cerca de 14 mil millones.
El puente busca mejorar la conectividad entre Tauramena y Aguazul, facilitar el acceso hacia Boyacá por la vía del Cusiana y beneficiar a más de 65 mil habitantes.
Un proyecto marcado por incumplimientos
La historia de esta obra ha sido compleja.
El proyecto inicial fue adjudicado por el alcalde Javier Álvarez (el mismo de ahora), mediante el contrato 389 del 29 de diciembre de 2017 por cerca de 15 mil millones de pesos. El beneficiario fue el Consorcio Río Cusiana.
Según informes oficiales, el anticipo entregado fue de aproximadamente 7 mil millones de pesos. Para 2020, el avance físico reportado era del 27 por ciento y la obra fue suspendida en marzo de ese año por el confinamiento nacional debido a la pandemia.
Sin embargo, una vez superadas las restricciones, el contratista no presentó la documentación requerida para reiniciar formalmente los trabajos ante la interventoría.
El contrato fue declarado caduco por incumplimiento. De acuerdo con el alcalde Álvarez, las aseguradoras reintegraron 6.690 millones de pesos al municipio, incluyendo la cláusula penal.
El mandatario rechazó señalamientos de malversación y aseguró que aproximadamente 3 mil millones de pesos corresponden a infraestructura útil ya construida, equivalente al 20 por ciento del proyecto total.
Amenazas, retiro de estructuras y seguimiento de la Contraloría
Durante la ejecución inicial, la obra también enfrentó problemas de seguridad.
Reportes de la época indicaron amenazas de una célula insurgente en la zona, quema de maquinaria y presencia de hombres armados que intimidaron a trabajadores.
No obstante, según versiones conocidas entonces, no habría existido denuncia formal ante autoridades por posibles extorsiones.
En agosto de 2021, el contratista retiró del municipio cerca de 450 toneladas de estructuras metalmecánicas que estaban listas para instalarse en el puente.
El traslado se hizo en varias tractomulas, lo que generó cuestionamientos de la comunidad por la aparente ausencia de control institucional.
En febrero de 2022, la Contraloría General de la República realizó visita de inspección a la obra abandonada.
El gerente departamental de la entidad, Reyneiro Hernando Flechas, señaló que fueron necesarias diez mesas de seguimiento para lograr la recuperación de recursos y asegurar la continuidad del proyecto.
Nueva financiación y apuesta política
Ahora, la obra será ejecutada nuevamente con recursos del Sistema General de Regalías a través del IFC, bajo un esquema de cofinanciación entre la Gobernación y el municipio.
El gobernador Ortiz Zorro destacó que la infraestructura permitirá dinamizar el turismo hacia el río Meta y fortalecer la comercialización de productos agrícolas.
El alcalde de Aguazul, Nelson Camacho, anunció que invertirá en vías terciarias para mejorar la conectividad hacia Monterralo, El Paraíso y Los Lirios.
Representantes de las Juntas de Acción Comunal celebraron el reinicio, aunque la veeduría ciudadana pidió seguimiento riguroso al contratista y a la interventoría para garantizar que la obra se entregue dentro del plazo establecido.
Un nuevo comienzo bajo vigilancia
El puente sobre el río Cusiana ha pasado de ser símbolo de abandono a convertirse en una apuesta de recuperación institucional.
Sin embargo, el reto no solo será terminar la estructura en 12 meses, sino garantizar transparencia, control y cumplimiento, después de una historia marcada por incumplimientos contractuales, conflictos de seguridad y cuestionamientos ciudadanos.











