IGAC revisa el catastro que dejó Catasig en Yopal y encuentra miles de inconsistencias que podrían afectar el impuesto predial
El informe de reasunción del IGAC encontró miles de inconsistencias en la información catastral de Yopal. Detrás de esas cifras puede haber situaciones muy concretas: viviendas, edificios, locales, lotes, bodegas o construcciones con áreas mal registradas, información incompleta o diferencias frente a la realidad del inmueble. reasunción_yopal

Durante meses, muchos yopaleños se preguntaron por qué el avalúo de su predio había aumentado tanto o por qué el impuesto predial parecía no corresponder con la realidad de su inmueble.
Ahora, después de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC, reasumiera la gestión catastral de Yopal, un informe permite entender mejor qué había detrás de parte de esas inconformidades.
El problema no era únicamente cuánto habían subido los avalúos. También había inconsistencias en la información utilizada para describir los predios.
¿Qué significa que haya “inconsistencias”?
El IGAC revisó 93.536 predios y encontró inconsistencias alfanuméricas en 82.874.
Eso no significa que 82.874 avalúos estén equivocados. Sí indica que una gran parte de la base tenía datos que requerían revisión.
Un ejemplo sencillo: un edificio puede tener un área construida determinada, pero en el sistema aparecer con otra; un lote puede tener un tamaño real y otro registrado; o un local comercial puede figurar con información incompleta.
Esos datos importan porque ayudan a determinar cómo queda caracterizado y valorado cada inmueble.

Construcciones registradas, pero con valor en cero
El IGAC encontró 21.117 registros en los que sí aparecía un área construida, pero el avalúo de esa construcción estaba en cero o no existía.
También identificó 40.356 registros con área de terreno en cero o nula para efectos del avalúo catastral y otros 13.052 con avalúo catastral, aunque no aparecía registrada área de terreno ni área construida.
Imagine un edificio, una casa o una bodega que existe, pero cuya información física o económica está incompleta dentro del sistema.
No significa automáticamente que el impuesto esté mal liquidado, pero sí explica por qué esos registros necesitan revisión.
¿Qué son 19.068 “omisiones geográficas”?
Piense en el catastro como un gran mapa digital de Yopal.
El IGAC encontró 19.068 omisiones geográficas. Es decir, elementos de la realidad física que no quedaron correctamente representados en la información cartográfica.
Una construcción, una división de un terreno o parte de un predio puede existir en la realidad y no coincidir plenamente con lo registrado en el mapa.
Por eso el Instituto está utilizando cruces de información e imágenes satelitales para identificar diferencias de áreas, omisiones y traslapes.
También quedaron ciudadanos esperando respuestas
El IGAC recibió 2.192 trámites y 217 PQRS pendientes, además de expedientes incompletos y radicados sin soportes.
Detrás de esos números puede estar el propietario que pidió corregir el área de un inmueble, quien reclamó por un avalúo o quien necesita que la información de su predio coincida para venderlo, hipotecarlo o adelantar otro trámite.
¿Por qué están revisando alrededor de 106.000 matrículas inmobiliarias?
El Instituto también reporta cerca de 106.000 consultas de folios de matrícula inmobiliaria.
El folio puede entenderse como la hoja de vida jurídica de la propiedad.
El IGAC está comparando esa información con el catastro para verificar que lo registrado jurídicamente corresponda con la información física del predio.
También reporta avances en la corrección de construcciones, direcciones y zonas físicas dentro del proceso de saneamiento de la base recibida.
El IGAC ya empezó a corregir la información
El Instituto reporta avances en el saneamiento de la base catastral recibida. Entre ellos, un 85 % de corrección de errores topológicos en construcciones, cerca del 90 % de validación de direcciones y aproximadamente un 85 % de avance en el alistamiento y completitud de zonas físicas.
También ha revisado 1.184 de los 1.912 trámites clasificados como entregados por Catasig, equivalente al 62 %, mientras que 219 ya cuentan con procedencia finalizada.
A eso se suman cerca de 106.000 consultas de folios de matrícula inmobiliaria para comparar la información jurídica de los predios con lo que aparece registrado en catastro.

Entonces, ¿mi predial estuvo mal?
No necesariamente. Una actualización catastral puede aumentar legítimamente el avalúo de un predio que llevaba años sin actualizarse.
El informe tampoco permite concluir que todos los inmuebles con inconsistencias tuvieron mal calculado su impuesto.
Pero sí deja una señal importante para cualquier propietario que desde 2025 considere que algo no cuadra: hay que revisar cómo aparece registrado realmente el predio y no limitarse a mirar cuánto aumentó el recibo.
¿Cuántos metros de terreno aparecen? ¿Cuántos metros construidos? ¿La dirección es correcta? ¿El uso registrado corresponde con la realidad? ¿Las construcciones que aparecen existen? ¿La información coincide con la matrícula inmobiliaria?
¿Y si el error se corrige después de que ya pagué?
Esta es probablemente la pregunta más importante para la ciudadanía.
Supongamos que el IGAC determina que un inmueble estaba registrado con datos incorrectos y posteriormente los corrige. Pero su propietario ya pagó el impuesto predial de 2025 o 2026.
¿Qué ocurre con ese dinero? El informe no lo responde pero mientras este vigente la actualización catastral, se presume que lo cobrado fue legal.
El IGAC administra la información catastral, mientras que el impuesto predial es liquidado y recaudado por el municipio.
Por eso Yopal todavía necesita una explicación clara sobre qué ocurrirá cuando una corrección catastral pueda tener efectos sobre impuestos ya liquidados o pagados.
Lo que realmente dicen estas cifras
Durante meses, las inconformidades por la actualización de 2024 aparecieron como casos individuales: un edificio con metros que no coincidían, un lote mal caracterizado, un avalúo difícil de explicar o un ciudadano esperando una respuesta.
El nuevo informe muestra que la base recibida por el IGAC necesitó un proceso amplio de revisión y saneamiento.
Eso no significa que cada reclamación tenga razón ni que todos los contribuyentes hayan pagado de más.











