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Villanueva, otra vez bajo fuego: Masacre de cinco hombres revive fantasma de la violencia.

Cinco hombres fueron asesinados la noche del jueves 16 de abril de 2026 en la vereda El Fical, zona rural de Villanueva, al sur de Casanare. Tras un consejo extraordinario de seguridad, el gobernador César Ortiz Zorro anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información sobre los responsables. El crimen volvió a poner sobre la mesa el deterioro de la seguridad en un municipio que ya padeció la violencia paramilitar y que hoy aparece nuevamente bajo alerta por disputa de grupos armados ilegales.

La noche de este jueves 16 de abril de 2026, Villanueva volvió a quedar marcada por una escena de violencia extrema.

Cinco hombres fueron masacrados en la vereda El Fical, zona rural del municipio, cuando se encontraban en un establecimiento público departiendo, tras una jornada de trabajo relacionada con actividades ganaderas.

Según la información conocida hasta ahora, dos hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron al sitio hacia las 7:30 de la noche y abrieron fuego. Las víctimas murieron en el lugar.

Las autoridades confirmaron las identidades de los cinco hombres asesinados: Ricardo Granada, Ricardo Montaña Roa, Víctor Manuel Rodríguez Moreno, Ilmer Cáceres Moreno y José Ariel Torres Macías.

Horas después de la matanza comenzó a circular en redes privadas un video grabado en la escena del crimen, en el que se observa a las cinco víctimas ya tendidas en el lugar. En la grabación se escucha de fondo una canción de música popular cuyo estribillo dice: ‘Pero la madre que esto no se queda así’, un detalle que ha generado fuerte impacto entre quienes han conocido esas imágenes.

Reacción inmediata del gobernador

Tras un consejo extraordinario de seguridad realizado anoche, el gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, rechazó públicamente la matanza ocurrida y anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que permita ubicar a los responsables.

También informó que ordenó a las autoridades militares y de Policía acordonar la zona y desplegar todas las acciones necesarias para capturar a los autores del crimen.

Ese pronunciamiento elevó el hecho al nivel de crisis de seguridad departamental.

Una masacre sobre un municipio ya golpeado

La masacre no cayó sobre un territorio en calma.

Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, Villanueva ya venía registrando una cadena de homicidios en zona rural y urbana, con patrones que muestran tanto diferencias como coincidencias. En varios casos se repite el uso de arma de fuego, los ataques en establecimientos o espacios de encuentro y la presencia de agresores movilizados en motocicleta. Así lo evidenció el portal web Conexión, que realizó un reportaje de los hechos violentos ocurridos en este periodo.

En orden cronológico, los casos son los siguientes:

  • Libardo Cufiño Gallego, asesinado el 4 de diciembre de 2025 en la vereda El Triunfo, mientras realizaba labores relacionadas con su ganado.
  • Luis Alberto Rodrigo Roa, asesinado el 23 de diciembre de 2025, también en la vereda El Triunfo, durante una actividad comunitaria tipo rifa.
  • Javier Cubides fue víctima de sicariato el 11 de enero de 2026 en una tienda de la vereda La Colmena, en un ataque perpetrado por hombres que llegaron en motocicleta.
  • Héctor César Vacca Bohórquez, asesinado con arma blanca el 3 de febrero de 2026 en zona urbana de Villanueva, en el sector del Puente Amarillo.
  • Carlos Andrés Mahecha, asesinado con arma blanca el 10 de febrero de 2026 en la vereda La Colmena, también con heridas provocadas con arma blanca.
  • Genaro Bonifacio Cárdenas fue víctima de homicidio el 13 de marzo de 2026 en un establecimiento de expendio de bebidas embriagantes, en zona urbana del municipio.
  • Joselito Acosta Bonilla fue víctima de sicariato el 23 de marzo de 2026 en otro establecimiento comercial de Villanueva, en un ataque ejecutado por un hombre que llegó en motocicleta.

Con el homicidio de los cinco hombres la noche anterior, el número de muertos en hechos violentos en Villanueva asciende a 12.

Un territorio con memoria de guerra

Lo que hoy ocurre en Villanueva no puede leerse solo como un episodio judicial o policial. Este municipio del sur de Casanare ya fue escenario de violencia paramilitar a finales de los años noventa y comienzos de los 2000.

El Centro Nacional de Memoria Histórica ubica a Casanare y Meta dentro del corredor de expansión y confrontación paramilitar de los Llanos Orientales, mientras testimonios e investigaciones sobre Villanueva recuerdan el peso que tuvo allí la guerra entre estructuras como las Autodefensas Campesinas de Casanare y el Bloque Centauros.

La alerta ya estaba emitida

En julio de 2024, la Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana 016-2024 para el sur de Casanare, incluyendo expresamente a Villanueva y sus zonas rurales. La entidad advirtió que las comunidades de Villanueva, Maní, Monterrey, Orocué y Tauramena estaban en riesgo por la disputa territorial entre grupos armados ilegales.

La Defensoría identificó tres escenarios de riesgo: la consolidación del control armado ilegal de las AGC o Clan del Golfo, su accionar violento, y la injerencia del ELN y de facciones disidentes de las antiguas FARC, particularmente de los frentes 28 y 10 del Estado Mayor Central.

También alertó sobre posibles homicidios selectivos y múltiples, ataques armados, desplazamiento forzado y reclutamiento. Eso no significa atribuirles esta masacre en particular. Pero sí confirma que Villanueva ya estaba dentro de un mapa oficial de riesgo.

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