Mujeres de Pajarito, Boyacá, las grandes sacrificadas con cierre de vía del Cusiana. Hoy pudieron volver a vender las gallinas.

Las grandes sacrificadas del cierre de la vía Aguazul-Sogamoso, no fueron las gallinas, pero sí las mujeres que viven de la venta de este típico plato criollo de Pajarito, Boyacá. Fueron eternos 92 días de crisis, lloros, angustias y carencias porque no había transportadores a quien ofrecerles las presas de la famosa ave y las tradicionales arepas.
Este 29 de enero volvió el corre corre de las cerca de 150 personas que viven de la gastronomía de la gallina. Unas se dedican al sacrificio, otras a la desplumada, otras más al sancocho y venta de este alimento. Hoy retornaron los comensales, entre transportadores y usuarios particulares, que devoraron las al menos 150 gallinas preparadas para ellos.
Doña Leonilde Sánchez, expresó que la situación de los últimos tres meses, fue muy grave. No tenían trabajo, ni para pagar los recibos de los servicios públicos e incluso muchas tuvieron que aguantar hambre. «Una que otra vez se vendía una gallina, arepitas, pero realmente era muy poco lo que se producía», precisó.
Hasta el subcomandante del Cuerpo de Bomberos Fabio Chaparro, estaba ayudando a su señora madre, vendedora de gallinas, a atender los consumidores. Expresó que alrededor de la cadena de la gallina se benefician mucha gente, especialmente las mujeres cabeza de hogar y sus familias.
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