ActualidadNoticiasReportajes

A dedo alcaldes de Casanare contrataron al menos $224 mil millones de regalías. Usaron la figura de fondos o asociaciones de municipios de la costa.

Casi un cuarto de billón de pesos de regalías contrataron la mayoría de los alcaldes de Casanare a través de varios fondos y asociaciones de municipios de Colombia, bajo el amparo del Sistema General de Regalías.

Mejor dicho, esto significa que la contratación se trianguló a través de estos fondos. Para ser más explícitos, fue una contratación a dedo. Y sí señores, esto lo permite la ley, específicamente la 2056 de 2020, que reglamentó las regalías.

Y aquí hay que decir, que de buena fuente nos hemos enterado que la Gobernación de Casanare estaría buscando o tramitando este tipo de contratación a través del Fondo Mixto Sierra Nevada.

Y dada la buena imagen de que goza el gobernador César Zorro, como prefiere y prefieren llamarle, la intención no es denunciar sino advertir, algo que puede servir para bien, dependiendo de su capacidad de escucha.

Ahora bien, esto no quiere decir que sea ilegal pero sí inconveniente, dudoso y sombrío. Se trata de los fondos mixtos, las sociedades de economía mixta y las entidades descentralizadas indirectas o de segundo grado, inscritos en el denominado Sistema Unificado de Inversión y Finanzas Públicas del DNP.

Este mecanismo contempla que una vez surtido el trámite de aprobación de determinado proyecto de inversión en los famosos OCAD, los municipios o Gobernaciones pueden escoger una de las entidades ejecutoras allí registradas. Algunas de ellas son el Fondo Mixto de la Sierra Nevada, con sede en Cesar, Asociación Regional de Municipios del Caribe Aremca o Arca con sede en Magdalena y la Asociación Supradepartamental de Municipios para el Progreso Asosupro con sede en Meta.

Estas entidades descentralizadas indirectas de segundo orden, surgen por la voluntad asociativa de los entes públicos entre sí o con la intervención de particulares, y gozan de personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio propio o capital independiente. En pocas palabras, finalmente se rigen por el régimen privado.

 

¿Y por qué la preocupación? 

Si bien a o largo de estos tres años de vigencia de la mentada Ley 2056 los mandatarios departamentales y municipales han usado esta modalidad lo normal sería contratar bajo la ley 80 de contratación, a través de licitaciones. Lo sucedido el año pasado no tiene precedentes, los municipios de Yopal, Paz de Ariporo, Villanueva, Tauramena, Támara, San Luis de Palenque, Nunchía, Monterrey y Orocué, entre otros, contrataron la friolera de 224 mil millones de pesos a través de estos fondos y asociaciones.

Los contratos incluyen desde pequeñas obras como las construcciones de aulas escolares, canchas multifuncionales, parques, sedes administrativas de corregimientos, conectividad, señalización vial, compra de predios y grandes infraestructuras como rellenos sanitarios, acueductos, sistemas de ganadería, redes eléctricas, mejoramientos genéticos ganaderos, mejoramientos de vías y pavimentos, cadenas productivas del plátano, piña y caña, vivienda y muchos más ítems.

Fuente: Mapa de Inversión de Regalías del DNP

 

 

Recientemente, un recién posesionado alcalde de Casanare, cuya identidad se reserva por ahora, acudió a uno de estos fondos para consultar por el estado de los proyectos encomendados y la sorpresa fue mayor cuando, podría decirse, le tiraron la puerta en la cara bajo el argumento de que manejan información confidencial.

También en Arauca fue un escándalo la utilización de la figura de AREMCA con la cual la Gobernación contrató 124 mil millones de pesos y ahora está envuelta en un lío jurídico que hace temer que se pierdan estas regalías.

 

Inconvenientes, muchos más que las ventajas.

Si bien la Ley les permite a las autoridades regionales y locales usar esta figura, no les impide delegar la ejecución a sí mismos o a entidades descentralizadas del primer orden de su jurisdicción. Es decir, tipo Acuatodos, Enerca, Horo, Hospital Central de Yopal, Empresas de servicios públicos, entre otras.

Con esos fondos de segundo grado se violenta en gran medida los principios de transparencia, publicidad, seguimiento y escogencia de mejor oferente, entre otros. Pero no solo eso, al enviar el dinero a otros departamentos o municipios con estas entidades, también se pierde la oportunidad de que la contratación local genere recursos por impuestos para las arcas departamentales y locales.

Y saben quiénes van a ser los principales afectados, los adultos mayores, los jóvenes, los deportistas y los cultores, entre otros, porque cuando la contratación se realiza a través de los municipios y Gobernación, se generan los recursos pro estampilla para estos sectores. Con los Fondos o Asociaciones se birlarían estos recursos.

Son muchas más, pero graben en la retina estos nombres: Fondo mixto Sierra Nevada, con sede en Cesar; Asociación Regional de Municipios del Caribe Arca o Aremca, con sede en Magdalena y la Asociación Supradepartamental de Municipios para el Progreso Asosupro con sede en el Meta.

Eso sí les advertimos para ahorrarles la fatiga que si entran a sus páginas web no van a encontrar información de la contratación realizada, tan solo publicidad adornada de postulados.

Fuentes reputadas y no anónimas, pero sí reservadas, manifiestan que a nivel nacional, todos saben, pero nadie se atreve a decirlo, que estos fondos cobran de entrada el cuatro por ciento pero por debajo de la mesa, y organizan la contratación para a su vez delegarla en quienes les señale el mandatario en cuestión.

 

Gobernantes no caigan en el síndrome de Hubris

Señor gobernador, señores alcaldes, que otros lo hayan hecho y en estricto concepto jurídico sea legal, no significa que sea conveniente o esté bien. Recuerden la famosa frase: «La mujer del César no solo debe ser honesta, sino también parecerlo».

Hasta hace poco, ustedes fueron candidatos y en este rol, defensores de los intereses supremos y colectivos de la ciudadanía. No caigan en el síndrome de Hubris, ya asociado mundialmente a personas con poder, pero especialmente políticos.

El médico británico David Owen identificó un trastorno que padecen las personas que ejercen poder; es una característica de la personalidad que los hace excesivamente autoconfiados y mesiánicos. Mejor dicho, todo lo pueden.

Las personas con este trastorno pueden ser arrogantes, presumidas y egocéntricas. Pueden ignorar o minimizar el riesgo y no tener cuidado ni consideración por los demás.

Esta información fue recabada por la alianza de medios www.marthacifuentes.com y www.casanarehoy.com.co dirigido por César Colmenares.

Otras noticias…

Apersonarse del fallido programa de Torres del Silencio en Yopal pidió la Contraloría General a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba