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16 veredas y 79.000 hectáreas avanzan hacia la Zona de Reserva Campesina Río Cafre en Puerto Rico, Meta

La propuesta beneficiaría a cerca de 820 familias rurales y busca fortalecer la permanencia campesina, la producción sostenible y la protección ambiental en una zona estratégica del sur del Meta.

Puerto Rico, Meta, avanza en el proceso de constitución de la Zona de Reserva Campesina Río Cafre, una propuesta territorial construida por comunidades campesinas de 16 veredas, que integra cerca de 79.000 hectáreas y alrededor de 820 familias rurales.

El proceso tuvo un nuevo avance con la realización de una audiencia pública en la vereda Buenavista, acompañada por la Agencia Nacional de Tierras —ANT—, luego de la solicitud presentada por la Asociación Agrocafre y las comunidades rurales del municipio.

¿Qué es una Zona de Reserva Campesina?

Una Zona de Reserva Campesina, conocida como ZRC, es una figura de ordenamiento territorial rural creada para reconocer territorios donde predominan comunidades campesinas, formas de economía rural y necesidades de regulación social de la tierra.

En términos prácticos, no se trata solamente de delimitar un área en el mapa. Una ZRC busca organizar el uso del suelo, proteger la pequeña producción campesina, fortalecer la seguridad jurídica sobre la tierra y permitir que las comunidades participen en la planeación de su propio desarrollo.

Por eso, la propuesta Río Cafre no es únicamente un trámite institucional. Para las comunidades, representa una herramienta para permanecer en el territorio, producir alimentos, proteger ecosistemas estratégicos y construir una ruta propia de desarrollo rural.

Una propuesta construida desde el territorio

Durante la audiencia pública, las comunidades presentaron el Plan de Desarrollo Sostenible de la ZRC Río Cafre, una hoja de ruta elaborada colectivamente para orientar el futuro del territorio.

El documento incluye apuestas en gobernanza campesina, acceso a la tierra, economía solidaria, bioeconomía, infraestructura rural, conectividad, educación, cultura, deporte, ciencia y protección de los recursos naturales.

La propuesta recoge la realidad productiva de las familias campesinas de la zona, donde se desarrollan actividades como ganadería de doble propósito, cultivos de yuca, plátano, maíz, fríjol, cacao, café, aguacate, maracuyá, limón tahití y piña, además de pesca artesanal y piscicultura.

Producción campesina y conservación ambiental

Uno de los elementos centrales de la ZRC Río Cafre es su ubicación estratégica en el sur del Meta, cerca del corredor ecológico Sierra de La Macarena–Serranía de Chiribiquete, una zona de alta importancia ambiental para el país.

Esto convierte la propuesta en un punto de encuentro entre dos necesidades que muchas veces se presentan como opuestas: la permanencia campesina y la conservación de los ecosistemas.

La apuesta de las comunidades es demostrar que el campesinado no tiene que ser visto como amenaza ambiental, sino como actor clave en el ordenamiento del territorio, siempre que existan garantías, acompañamiento institucional y modelos productivos sostenibles.

Años de organización comunitaria

Edgar Saldarriaga, presidente y representante legal de Agrocafre, señaló que este avance es resultado de años de trabajo comunitario. Para la organización, la ZRC Río Cafre tiene un significado especial porque nace de una iniciativa agraria de paz construida por las propias comunidades.

La participación de las mujeres también ha sido determinante. Gloria Lilia Ardila, presidenta de la vereda San Rafael, destacó que las lideresas rurales, madres y cabezas de familia han sido fundamentales en la construcción de esta propuesta, especialmente por su trabajo en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades y de las nuevas generaciones.

Instituciones acompañaron la audiencia pública

En la audiencia participaron entidades del orden nacional, regional y local, entre ellas el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Parques Nacionales Naturales, la Agencia de Desarrollo Rural, el SENA, la UPRA, el ICA, la Agencia de Renovación del Territorio, la Oficina del Consejero Comisionado para la Paz, la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia y la Misión de Verificación de la ONU.

Desde la ANT se destacó que esta etapa representa un avance importante hacia la dignificación de la economía campesina, la sostenibilidad y el desarrollo rural en Puerto Rico, Meta.

Tierra, paz y futuro rural

La posible constitución de la Zona de Reserva Campesina Río Cafre abre una discusión de fondo sobre el futuro del campo en el sur del Meta: quién ordena el territorio, para qué se usa la tierra, cómo se protege la naturaleza y qué lugar ocupan las comunidades campesinas en las decisiones públicas.

Con este proceso, las 16 veredas vinculadas buscan consolidar un instrumento que reconozca su permanencia histórica, fortalezca la producción de alimentos y aporte a la construcción de paz en una región donde la tierra sigue siendo uno de los principales ejes de disputa social, económica y ambiental.

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