En La Manga, Hato Corozal, un puente comunitario marca el paso de la autoconstrucción como estrategia de gestión

En medio de la temporada invernal que ha dejado aisladas a varias veredas de Casanare, una camioneta logró cruzar el nuevo puente sobre el caño Los Caribes, en la vereda La Manga de Hato Corozal. La estructura es el resultado de un modelo de intervención directa promovido por la Gobernación de Casanare, en el que confluyen esfuerzos de líderes comunales, campesinos, bomberos y funcionarios públicos.
El puente fue construido bajo el esquema de “Puentes con la Gente y Para la Gente”, estrategia que se enmarca en el enfoque de autoconstrucción comunitaria, con participación activa de las comunidades, autoridades locales y organismos de respuesta. Según la Gobernación, este modelo ha sido replicado en varias zonas rurales del departamento, como alternativa a la contratación tradicional de obra pública en lugares donde la respuesta institucional ha sido históricamente limitada.
La estructura habilitada en La Manga no solo resolvió un problema de conectividad, sino que permitió la llegada oportuna del cuerpo de bomberos a zonas afectadas por las crecientes del caño. Para los habitantes, el paso del primer vehículo por la obra fue también símbolo de que es posible responder de forma práctica a urgencias viales mediante articulación y trabajo conjunto.
Frente a las críticas sobre su participación directa en estas jornadas de trabajo, el gobernador César Ortiz Zorro reiteró que el acto de “cargar bultos o batir cemento” hace parte de su estilo de relacionamiento con la comunidad y de una visión sobre el servicio público basada en cercanía y acción. “Este país se construyó bajo la autoconstrucción. Este departamento también”, afirmó, citando experiencias propias y familiares ligadas al trabajo con Juntas de Acción Comunal.
Desde la administración departamental se ha asegurado que este modelo seguirá replicándose en otros municipios, especialmente en zonas donde la inestabilidad climática dificulta el acceso por vías convencionales. Más allá de la técnica, lo que se destaca es la capacidad de respuesta inmediata y el enfoque de gestión compartida entre comunidad e institucionalidad.











