Más de 500 familias han recibido ayuda humanitaria en Casanare en medio de la emergencia invernal

En canoa, a caballo, en vehículo y a pie, la atención humanitaria de la Gobernación de Casanare ha recorrido múltiples veredas y zonas rurales afectadas por la temporada de lluvias. Bajo la coordinación de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, se ha logrado llegar a más de 500 familias damnificadas en municipios como Pore, Támara, Yopal, Tauramena y Orocué, incluyendo comunidades indígenas y áreas de difícil acceso.
La entrega de ayudas se ha realizado en contextos donde las vías están inhabilitadas por inundaciones, deslizamientos y desbordamientos de ríos como el Pauto, Cravo Sur, Meta, Túa y el caño Huesero. Para llegar a ciertas zonas, como Caño Seco y Quebrada Seca en Yopal, fue necesario usar embarcaciones, mientras que en otras regiones las brigadas debieron avanzar a pie o a caballo.
En Pore, se atendieron 217 familias de 15 veredas, entre ellas Regalito, La Curama y Macolla. En Támara, 46 hogares recibieron kits alimenticios tras afectaciones por deslizamientos. En Tauramena, las veredas La Esmeralda, Corocito y Piñalito sumaron 80 familias beneficiadas.
En Yopal, la asistencia llegó hasta zonas rurales donde las condiciones de acceso son limitadas. En Orocué, 75 familias de las veredas Caracaro, La Palmita y La Nueva Reforma también fueron atendidas. En esta última localidad, los organismos de socorro incluso lograron rescatar mascotas y animales de corral afectados por las aguas.
“Seguimos desplegados en el territorio, atendiendo con dignidad a quienes más lo necesitan. El trabajo conjunto con alcaldías, organismos de emergencia y líderes comunitarios ha sido clave para dar una respuesta oportuna”, señaló Guillermo Velandia, director de Gestión del Riesgo.
Según el balance oficial, más de 2.000 hogares han sido afectados en Casanare por las lluvias. Frente a este panorama, la respuesta institucional ha consistido no solo en la entrega de kits de ayuda, sino en el mantenimiento de presencia en el territorio, con acciones articuladas que priorizan a las zonas más golpeadas y de más difícil acceso.











