Variante de Yopal, promesa inconclusa: Invías no tiene cronograma ni recursos asegurados
Dos décadas después de la acción popular promovida por María de la Cruz Avendaño, el Juzgado Segundo Administrativo de Yopal volvió a requerir a Invías. La entidad reportó obras en el puente La Cabuya, pero no entregó fechas concretas ni soportes de financiación para la Variante de Yopal.

La obra, reclamada desde 2006 para sacar parte del tráfico pesado del tramo urbano de la Marginal del Llano y aliviar la movilidad de la capital casanareña, aún no tiene cronograma claro ni recursos asegurados.
Así se desprende de un auto del Juzgado Segundo Administrativo del Circuito de Yopal, fechado el 24 de agosto de 2026, dentro del proceso de verificación de cumplimiento de la acción popular promovida por la ingeniera María de la Cruz Avendaño contra Invías y otras entidades.
El despacho revisó el informe presentado por el Instituto Nacional de Vías, Invías, y concluyó que la respuesta fue apenas parcial.
Obras en La Cabuya, pero no en la Variante
Invías informó actuaciones relacionadas con el Contrato de Obra No. 990-2022, mediante el cual se adelantan trabajos de mantenimiento y reforzamiento estructural del puente La Cabuya, ubicado en el corredor Yopal–Paz de Ariporo. También reportó limpieza de estructuras, instalación de refuerzos y obras de mitigación cerca del río Cravo Sur.
Además, mencionó el proceso LP-DTESGR-005-2026, relacionado con la atención de un sitio crítico en la Ruta Nacional 6513, contiguo al puente La Cabuya.
Sin embargo, para el juzgado esos datos no responden el punto central: el estado real de la Variante de Yopal.
El auto señala que Invías no acreditó un cronograma actualizado con fechas para culminar la gestión predial, abrir el proceso contractual, iniciar obras y terminar el proyecto. Tampoco entregó información suficiente sobre los predios ni demostró recursos apropiados o comprometidos para ejecutar la Variante.
Sin recursos disponibles para 2026
Uno de los puntos más delicados está en la financiación. Según el auto, Invías informó que para la vigencia 2026 no hay recursos disponibles para financiar la Variante de Yopal.
La posibilidad de contar con recursos en 2027 dependería de la aprobación del Presupuesto General de la Nación y de decisiones internas de priorización.
En términos sencillos: la obra sigue sin plata asegurada y depende de decisiones futuras.
En 2020 la Alcaldía de Yopal había estimado que la variante costaría aproximadamente 410.000 millones.

El antecedente de 2022
En junio de 2022 tras 13 años de poco avance, el mismo Juzgado Segundo Administrativo había abierto incidente de desacato contra Invías, el Ministerio de Transporte, la ANI, la Gobernación de Casanare y la Alcaldía de Yopal por el incumplimiento de una sentencia relacionada con la construcción de una variante perimetral.
Esa acción popular advertía desde años atrás los efectos del paso de la Marginal del Llano por el costado del centro de Yopal: congestión, accidentes, caos vial y riesgos crecientes para la movilidad urbana.
En ese momento se recordó que el fallo de primera instancia en la acción popular se profirió en mayo de 2007 y fue ratificado en segunda instancia en marzo de 2009.
Desde entonces, el proyecto ha pasado por estudios, diseños, audiencias, anuncios y requerimientos judiciales, pero no ha llegado a una fase definitiva de construcción.
Una obra clave para descongestionar Yopal
La Variante fue pensada como una solución para desviar el tráfico pesado y mejorar la conexión vial sin seguir cargando la presión sobre el tramo urbano de la Marginal del Llano.
Uno de los trazados estudiados iniciaría en la Marginal, a la altura de la cárcel La Guafilla; interceptaría la vía a Morichal cerca del Gimnasio de los Llanos; pasaría por el aeropuerto El Alcaraván; llegaría a la Subasta Ganadera, en la vía Matepantano; continuaría hacia Sirivana, en Hato Grande; y culminaría nuevamente en la Marginal del Llano, en el kilómetro 9, vereda Barbascos.
Su ejecución cambiaría la forma en que el transporte de carga, pasajeros y vehículos intermunicipales atraviesan Yopal.
El juzgado advierte sobre la retórica del “Matto Grosso”
El auto también contiene una advertencia política. El juzgado recordó los planes del Gobierno Nacional de convertir la Orinoquía en una gran despensa agrícola del país, bajo la idea del nuevo “Matto Grosso”.
Pero señaló que esos desafíos requieren vías y recursos considerables para que esa apuesta no se quede solo en retórica.
No se puede hablar de productividad regional, despensa agrícola o desarrollo de la Orinoquía mientras obras estratégicas como la Variante de Yopal siguen sin cronograma ni financiación.
Invías tiene un mes para responder
El Juzgado Segundo Administrativo requirió nuevamente a Invías para que, en el término de un mes, entregue un informe detallado sobre cinco puntos.
Debe presentar un cronograma actualizado del proyecto, con fechas estimadas para culminar la gestión predial, abrir el proceso contractual, iniciar obras y terminar la Variante. También debe informar el estado de los predios requeridos, adquiridos y pendientes, así como las actuaciones que faltan.
Además, tendrá que entregar soportes de recursos apropiados, comprometidos o gestionados, o explicar cuál será la ruta institucional para financiar el proyecto.
El juzgado también pidió información sobre el proceso LP-DTESGR-005-2026 y documentos técnicos para establecer si las obras en el puente de La Cabuya son una solución provisional, parcial o definitiva frente a las órdenes judiciales.

Posible incidente de desacato
El despacho advirtió que una respuesta incompleta, sin soportes o sin los complementos requeridos podrá ser valorada al momento de resolver sobre la apertura del trámite incidental correspondiente.
También pidió pronunciamiento al Ministerio Público, a la Defensoría del Pueblo Regional Casanare y al Departamento de Casanare, como miembros del comité de verificación.
Una promesa que Yopal sigue esperando
La Variante de Yopal parece avanzar en expedientes, pero no en el territorio. Mientras tanto, la ciudad sigue soportando el impacto del tráfico pesado, la congestión y los riesgos viales sobre una vía nacional que atraviesa zonas sensibles de movilidad urbana.
La pregunta es por qué, después de una acción popular iniciada en 2006, fallos judiciales, incidentes de desacato y múltiples requerimientos, la Variante sigue sin una ruta concreta de ejecución.











