Exgobernador de Casanare Whitman Porras, en libertad condicional tras 15 años privado de la libertad, por corrupción
El exgobernador de Casanare Whitman Herney Porras Pérez recibió este martes 27 de octubre de 2026 la libertad condicional. En la mañana acudió al INPEC en La Guafilla, donde le retiraron el dispositivo de vigilancia electrónica que portaba durante su prisión domiciliaria. Su historia judicial incluye condenas por peculado y contratación irregular durante su paso por la Gobernación.

Después de 184 meses de privación de la libertad, entre establecimiento carcelario y prisión domiciliaria, Whitman Herney Porras Pérez volvió este martes a una condición de libertad, aunque bajo el régimen de libertad condicional.
Según relató a este medio, a las 7:00 de la mañana fue citado a las instalaciones del INPEC en La Guafilla, Yopal, donde finalmente le retiraron el dispositivo electrónico de vigilancia que portaba desde que obtuvo prisión domiciliaria, hace aproximadamente dos años y tres meses.
“Declaraciones no voy a dar. Es un momento para celebrar en familia”, expresó.
“Dios me dio mucha fortaleza”
Porras aseguró encontrarse alegre después de un proceso que se prolongó durante más de década y media.
“Fueron 15 años y cuatro meses, tratando de recuperar muchas cosas que se pierden en la vida en un tránsito tan largo. Dios me dio mucha fortaleza a mí y a mi familia. Estoy con buen ánimo, estoy muy alegre”, manifestó.
El exmandatario gobernó Casanare desde septiembre de 2006 hasta diciembre de 2007 designado por el gobierno nacional para remplazar al destituido Miguel Ángel Pérez elegido para el periodo 2004-2007.
Ahora asegura que su prioridad está en el reencuentro con su familia y con quienes lo acompañaron durante los años que permaneció privado de la libertad.
“Lo más bonito ahora es el reencuentro con las personas que sufrieron conmigo este proceso”, señaló.
“Extrañé el calor y sol de Yopal”
Cuando se le preguntó qué había sido lo más difícil de estos años, Porras no habló inicialmente de la cárcel sino de la distancia con su tierra.
“Aunque no lo creas, lo más duro fue el distanciamiento de Yopal. A mí no me gusta el clima frío. En esos 13 años en La Picota, en Bogotá, extrañé el calor, el sol; se extraña hasta el bochorno”, recordó.
La frase resume el componente más personal de un proceso judicial que comenzó hace más de 15 años y que tuvo como escenario principal durante buena parte de ese tiempo la cárcel La Picota, en Bogotá.
¿Por qué fue condenado Whitman Porras?
La principal condena que llevó al exgobernador a prisión fue dictada en 2013 por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia.
Porras fue condenado a 18 años y seis meses de prisión por peculado por apropiación a favor de terceros y contrato sin cumplimiento de requisitos legales.
El proceso estuvo relacionado con el manejo de excedentes de liquidez provenientes de las regalías petroleras de Casanare durante los años 2006 y 2007.
La justicia estableció que millonarios recursos públicos fueron invertidos en seis patrimonios autónomos administrados a través de Fidupetrol y Fiduagraria, mediante una modalidad que no estaba autorizada legalmente para esos recursos. Reportes judiciales de la época cifraron esas inversiones en alrededor de $63.000 millones.
La Corte consideró probado que, como gobernador y ordenador del gasto, Porras tenía responsabilidades frente al manejo de esos dineros públicos.
Otras condenas por contratación
El expediente judicial de Porras no terminó con esa primera sentencia.
En 2018, la Corte Suprema también lo condenó por contrato sin cumplimiento de requisitos legales en concurso homogéneo y sucesivo, luego de que aceptara cargos relacionados con los convenios interadministrativos 455 y 456 de diciembre de 2006, suscritos entre la Gobernación de Casanare y la Universidad de Pamplona.
Uno de esos acuerdos buscaba dotar bibliotecas de instituciones educativas, mientras otro estaba relacionado con infraestructura tecnológica. La Corte determinó que fueron celebrados sin observar requisitos legales esenciales.
En abril de 2025, al resolver una impugnación especial, la Corte modificó la pena correspondiente a ese proceso y la fijó en cerca de seis años y siete meses de prisión.
Una nueva condena en 2024
En diciembre de 2024, la Sala Especial de Primera Instancia volvió a condenarlo, esta vez a 132 meses de prisión, equivalentes a 11 años, por contrato sin cumplimiento de requisitos legales en modalidad continuada.
Ese expediente estaba relacionado con actuaciones derivadas del Convenio Marco de Cooperación y Asistencia Técnica 220 de 2005 entre el Departamento de Casanare y la Organización del Convenio Andrés Bello.
Según la Corte, Porras incurrió en irregularidades al suscribir dos cartas de acuerdo derivadas de ese convenio sin cumplir los requisitos legales exigidos para la contratación pública.
La situación jurídica derivada de sus diferentes procesos ha sido objeto de acumulaciones, redenciones y decisiones de los jueces de ejecución de penas. La libertad concedida este martes es condicional, por lo que no equivale a borrar las condenas ni sus antecedentes judiciales.
También fue absuelto en otros procesos
El historial judicial de Whitman Porras no estuvo compuesto únicamente por condenas.
En 2022, la Corte Suprema lo absolvió dentro de una investigación por dos convenios relacionados con ampliación de cobertura de educación superior en Casanare.
Y en 2023 fue nuevamente absuelto en otro proceso relacionado con la liquidación de un contrato para la construcción de vivienda de interés social, al considerar la Corte que la Fiscalía no logró demostrar las irregularidades ni el peculado que le habían sido atribuidos.











